El puente de Zubimusu abierto provisionalmente

aOriako obrak 1

URA-GV  abrió el 27 de octubre al tráfico de peatones, bicis y vehículos el puente renovado de Zubimusu sobre el Oria en Villabona-Zizurkil.

Esta apertura es provisional, ya que las luces todavía no se han instalado y hay varias adecuaciones más por terminar. El puente se volverá a cerrar dentro de dos semanas para la consecución de las obras.

El puente resultante, dispone de una anchura de 7,10 metros (ancho útil interior de 6,50 metros), donde convivirán el tránsito de bicicletas (Bidegorri de 1,50 m), vehículos  (3 m) y peatones (2 m) que conectará ambas márgenes del Oria.

Al mismo tiempo, la actuación ha permitido incrementar muy significativamente la capacidad de desagüe del puente para episodios de aguas altas. Episodios en los que los caudales que circulan por el Oria se encontraban con un cuello de botella en el puente y generaba la elevación artificial de la lámina de agua en un entorno densamente poblado. 

El puente nuevo ha partido del vano central del puente anterior — un arco de piedra catalogado por el Departamento de Patrimonio Cultural del Gobierno Vasco que se ha consolidado—. Posterior,   URA ha construido  estructuras en los vanos laterales — apoyadas tanto en los estribos como en el vano central— que permiten el transcurrir de caudales más voluminosos y aumentar así la seguridad ante las crecidas del Oria en episodios de aguas altas.

Es decir, los trabajos han sido diseñados  para que el puente de Zubimusu conserve la mayor parte de la estructura original y que al mismo tiempo permita alcanzar la capacidad de desagüe necesaria ante el riesgo de inundación por avenidas extraordinarias. 

Las obras de esta segunda fase han contemplado dos importantes actuaciones adicionales:

  • Por un lado, el ensanchamiento del cauce del Oria y la construcción de un nuevo muro de encauzamiento en la margen derecha del río, en el entorno del puente de Zubimusu.
  • Por otro, la mejora del saneamiento de Villabona: aprovechando la actuación de ensanchamiento y mejora del muro de encauzamiento de la margen derecha, el 4 de febrero se puso en funcionamiento el colector que recoge ya las aguas residuales de 4000 habitantes equivalentes de Villabona —que se vertían al Oria y que ahora se derivan a la depuradora de Aduna de Gipuzkoako Urak—.

Como cualquier obra de defensa ante inundaciones que haya de acometerse nos recuerda,  Euskadi ha de continuar incidiendo en la prevención para evitar la exposición de cualquier nuevo uso sensible (viviendas, infraestructuras básicas…) a las crecidas naturales recurrentes de los ríos.

Y es que evitando la exposición de nuevos usos a las crecidas,  amén de incrementar la seguridad de las personas, evitaremos tener que ejecutar obras de defensa en el futuro y, en paralelo, fomentaremos ríos menos modificados, menos artificializados, más proclives a albergar mayor riqueza ecosistémica.

Asimismo, la actuación ha permitido mejorar el estado del río Oria al evitar un vertido de aguas residuales sin tratar (de una población equivalente a 4000 peresonas) y continuar así en la mejora de la calidad fisicoquímica de las aguas en particular, y de su  estado ecológico, en general.