
Hoy a las 13:00 horas varias trabajadoras del Centro de Salud de Villabona han salido a la calle sumandose a la convocatoria de protesta realizada por los sindicatos de la sanidad pública. La alcaldesa Beatriz Unzué, el teniente de alcalde Xabat Laborde y la concejala de servicios sociales Arantza López han estado presentes para mostrar el apoyo del gobierno municipal de Amasa-Villabona a las trabajadoras.
Los sindicatos han hecho una lectura muy crítica de lo que está ocurriendo últimamente en Osakidetza y han denunciado la sobrecarga que sufren los/as trabajadores/as. Junto a ello, han hecho públicas una serie de exigencias y reivindicaciones en las decenas de concentraciones que han llevado a cabo frente a los centros de salud de la CAV.
Esta es la nota que han hecho pública los sindicatos:
Los sindicatos ELA, Satse, LAB, CCOO y UGT se han concentrado ante los centros de salud de la CAPV. Han denunciado que la situación en la atención primaria de Osakidetza es insostenible y han exigido soluciones reales e inmediatas. Asímismo, estos sindicatos han convocado manifestaciones en las capitales de las CAPV el 23 de enero para denunciar el colapso que sufre la atención primaria y la consecuente sobrecarga de la atención hospitalaria.
Los sindicatos han realizado las siguientes reivindicaciones: aumentar el presupuesto en Sanidad hasta llegar a la media de la UE (7% del PIB); reforzar de forma inmediata las plantillas y dotarlas de recursos humanos suficientes en todas las categorías con la creación de nuevos puestos (hacen falta 1.000 plazas más); consolidar a los/as miles de trabajadores/as temporales y terminar con la contratación temporal abusiva; racionalizar las cargas de trabajo y sustituir todas las ausencias desde el primer día. En definitiva, una estrategia que priorice y refuerce la Atención Primaria.
La situación de la Atención Primaria de Osakidetza es insostenible, tanto para los trabajadores y trabajadoras como para la población. La pandemia ha tensado aún más la situación de este nivel asistencial que ya antes agonizaba, ya que los problemas son estructurales y mucho más profundos y antiguos que la actual crisis sanitaria. Sin embargo, esta pandemia, además de precarizar aún más las condiciones de trabajo del colectivo y la calidad asistencial que se ofrece a la ciudadanía, se ha convertido también en una excusa para que Osakidetza aplique recortes y dificulte la accesibilidad de los/as pacientes a la sanidad pública.
Todo ello, unido a la falta de planificación, de refuerzo e inversión, y al aumento de la carga de trabajo derivada de la gestión de la pandemia, ha colocado a la Atención Primaria contra las cuerdas. La estrategia programada de desmantelamiento de la Primaria sigue su curso, mientras Osakidetza continúa encubriendo con el COVID 19 un déficit estructural.