
El 51,5% de las conversaciones en nuestras calles se realizan en euskera. En los últimos cinco años el uso del euskera en la calle ha aumentado en seis puntos.
Cada cinco años, y por orden del Ayuntamiento, Soziolinguistika Klusterra realiza una medición callejera del uso de las lenguas. Este estudio recoge el uso de las lenguas directamente observadas en las calles de la localidad. La última observación se realizó en otoño de 2021 y completan la muestra un total de 1.423 entrevistas callejeras (con 4.272 interlocutores), con un margen de error cercano al 1%.
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La juventud es quien más utiliza el euskera
Analizando los datos por edades, los que más hablan en euskera son los y las jóvenes de entre 15 y 24 años (72,1%), seguido de los/as niños/as de entre 2 y 14 años (67,5%), adultos entre 25 y 44 años (52,4%), mayores de 65 años (38,6%) y adultos entre 45 y 64 años (36,3%).
Según este último estudio, la presencia de los/las niños/as influye notablemente en el uso del euskera. De hecho, cuando en las conversaciones de calle hay niños/as involucrados/as, aumenta el uso del euskera.
Los/las niños/as y jóvenes, además, hablan más euskera con sus grupos de edad que cuando lo hacen con personas de diferentes edades: jóvenes (77,5%) y niños/as (73,4%). Esto demuestra que la mayoría de los/las niños/as y jóvenes hacen un uso natural del euskera porque tienen una clara tendencia a hacerlo en euskera sin influencias externas.
Evolución en los últimos 20 años
En los últimos cinco años el uso del euskera ha aumentado en seis puntos (45,1% en 2016 y 51,5% en 2021). De esta forma, se da la vuelta a la caída del uso de este idioma observada en 2016.
Tras veinte años de mediciones, en cambio, se observa que el uso del euskera se mantiene prácticamente igual, pasando del 51,3% en 2001 al 51,5% en 2021. Por tanto, el uso del euskera en nuestras calles no ha aumentado en el siglo XXI y sigue estancado, un dato sin duda preocupante. La novedad es que, a diferencia de 2001, la presencia del castellano es ahora bastante menor, ocupando el lugar perdido por el castellano las otras lenguas extranjeras.
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Principales conclusiones
En los últimos cinco años el uso del euskera ha aumentado, pero está claro que el futuro del euskera no está garantizado. Nuestra lengua sigue teniendo una situación frágil y será imprescindible seguir tomando medidas para fomentar su uso.
En los próximos años será fundamental prestar atención a las tendencias lingüísticas de niño/as y jóvenes. Hay que cuidar la facilidad lingüística que la mayoría estos niños/as y jóvenes tienen para expresarse en euskara, y mantener su socialización natural en euskera.
Balance del Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Amasa-Villabona valora positivamente el incremento del uso del euskera en las calles de nuestra localidad en un 6% en los últimos cinco años, ya que afortunadamente se le ha dado la vuelta al descenso registrado en 2016. Sin embargo, estamos todavía en una situación muy parecida a la de hace 20 años y eso nos demuestra que el uso del euskera vive un estancamiento permanente. Por eso tenemos claro que quienes aspiramos a la normalización de nuestra lengua y a que podamos vivir en euskera, tendremos que seguir trabajando duro. El euskera sigue siendo una lengua vulnerable y necesita poner en marcha políticas lingüísticas eficaces que lo fomenten. En este sentido, el Ayuntamiento, junto con UEMA y mediante la mesa de trabajo Euskaran Ados! tiene el firme compromiso de seguir adoptando políticas y medidas valientes que permitan aumentar el uso del euskera en nuestro pueblo. La política lingüística será una línea transversal en la actuación municipal. La pervivencia de nuestra lengua está en manos de todos/as, euskahaldundu gaitezen eta euskaraz bizi!