
El Ayuntamiento, en colaboración con la la Sociedad Behar Zana, homenajeará a los pelotaris billabonatarras Aquilino Sagarna, Benedicto Santamaría y José Andrés Garate, que hace 100 años consiguieron la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París. Este evento especial tendrá lugar el 28 de diciembre a las 18:45 horas en el frontón municipal de Villabona.
Con motivo de este aniversario, la Sociedad Behar Zana ha organizado un amplio programa de actividades durante todo el día.
Hace 100 años, en julio de 1924 se celebraron los Juegos Olímpicos en París (Francia) y dentro de la programación oficial se realizó una exhibición de pelota vasca en las modalidades de mano, cesta punta y paleta cuero.
Como es sabido, los Juegos Olímpicos de verano que se celebran cada cuatro años atraen a la élite de deportistas más prestigiosa del mundo y desde el inicio de los modernos Juegos Olímpicos en Atenas (Grecia) en 1896, los de París en 1924 fueron su 8ª edición.
En cuanto a la pelota vasca, la organización de las Olimpiadas construyó expresamente un nuevo frontón en el área parisina de la Porte de Billancourt. En los campeonatos vascos de pelota sólo compitieron las selecciones española y francesa, por lo que en directo se disputaron finales en el frontón Billancourt. Las crónicas de la época cuentan que se congregaron a miles de personas.
Los billabonatarras Sagarna, Santamaría y Gárate lograron la medalla de oro
Los pelotaris billabonatarras representaron a la selección española que participó en la final de cesta punta (también llamada Jai-Alai) celebrada el 24 de julio de 1924. Cabe destacar que, aunque ahora se haga raro, en aquella época en la cesta punta jugaban equipos formados por tres pelotaris, en plaza libre y a 60 tantos. En aquella final jugaron los billabonatarras Aquilino Sagarna, Benedicto Santamaría y José Andrés Garate y los rivales fueron los puntistas Camino, Harizpe y Magescas, que representaron a la selección francesa.
Lamentablemente no hemos podido encontrar ninguna crónica de aquella final, pero según la transmisión oral el partido fue espectacular. Al final el trío billabonatarra se alzó con la victoria por 60-52, obteniendo la preciada medalla de oro.
En consecuencia, desde entonces podemos decir con orgullo que estos deportistas de nuestra localidad trajeron a Amasa-Villabona tres medallas de oro de las Olimpiadas. Desgraciadamente con el paso del tiempo estas medallas han desaparecido y de momento ni siquiera sabemos que existen hoy en día.
José Andrés Garate (Villabona, 1907 – San Diego, EEUU.). Con 17 años participó en los Juegos Olímpicos de 1924 y estuvo jugando como profesional en frontones de China, Cuba y EEUU.
Benedicto Santamaría (Villabona, 1904-1969), por su parte, tenía 20 años cuando ganó la medalla de oro en París. Después realizó su carrera como pelotari profesional en América, hasta que volvió de nuevo al País Vasco.
Tenemos menos información sobre Aquilino Sagarna, pero tras el homenaje realizado por el Ayuntamiento de Villabona en 1955, la carta de agradecimiento que él mismo escribió está en el archivo municipal.
En el programa de las Olimpiadas de 1924, exhibiciones de Juegos limpios en Iparralde
Se ha sabido que dentro del programa de los Juegos Olímpicos no sólo se disputaron las tres finales de París. Al parecer, también se disputaron partidos de Joko Garbi en Iparralde en 1924. También allí encontramos la huella de otro billabonatarra: Adrián Berasategi Zabaleta (1910-1970), deportista olimpico. Participó en una exhibición organizada para jóvenes, con 14 años.
Asun Berasategi, hija de Adrián Berasategi, supo hace años que su padre había participado en unos Juegos Olímpicos. «Hace unos años nos encontramos con una medalla en casa y entonces nos enteramos de todo». Se trata de una medalla de bronce, otorgada a Berasategui por un ministro del Gobierno francés.
El juego limpio es uno de los juegos de pelota más antiguos y Villabona es uno de los pocos pueblos que mantiene este deporte. Por ello, el festival especial del 28 de diciembre dará protagonismo a esta modalidad de pelota tan nuestra.