Homenaje a Bittori Zeberio y Arantxa Sorondo, las dos primeras mujeres concejalas de la democracia de Amasa-Villabona

homenaje bittori eta arantxa

Bittori Zeberio y Arantxa Sorondo, las dos primeras mujeres concejalas del municipio después de la dictadura

franquista, han recibido un emotivo homenaje en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Amasa-Villabona. El acto, que ha dado comienzo a las 12 del mediodía, ha congregado a numerosas personas que están y han estado vinculadas al Ayuntamiento, tanto la corporación actual, como a las anteriores Alcaldesas: Barkartxo Tejeria, actual Presidenta del Parlamento Vasco, y Maixabel Arrieta. 

Maite Izagirre ha dado la bienvenida a Arantxa y Bittori en la entrada del Ayuntamiento y a continuación, todas las personas presentes han acudido tras ellas al Salón de Plenos. 

El acto ha comenzado con un aurresku y a continuación, Izagirre ha tomado la palabra para explicar el contexto histórico del que se partía “El largo camino por la igualdad de derechos políticos de las mujeres en nuestro país tuvo un momento trascendental: la II República. En el sistema republicano, las mujeres obtuvieron primero el derecho a ser candidatas y, posteriormente, en 1933, pudieron votar en unas elecciones libres.Con el fin de aquel periodo tras la Guerra Civil, la mujer no sólo perdió sus plenos derechos políticos sino que quedó excluida de la vida social, cultural y laboral. Durante la horrible dictadura franquista fue relegada al papel secundario de esposa abnegada y madre modélica, subordinada totalmente a la decisión de su marido y obligada a conseguir la “licencia marital” para disponer de sus bienes económicas.”

La Alcaldesa ha proseguido su discurso diciendo que “En aquella sociedad machista  donde se instauraba la educación separada por sexos y las mujeres debían demostrar su honestidad a través de estrictos códigos de vestimenta, la lucha por los derechos del género femenino comenzó a tomar cuerpo en la década de los sesenta.

A continuación, se ha centrado en la época en la que Arantxa y Bittori dieron un paso adelante para adentrarse en la política “El 3 de abril de 1979, la mayoría ciudadana vasca pudo votar por primera vez en unas elecciones municipales, pudo elegir democráticamente su ayuntamiento. Y en aquel momento en que, nuevamente, tras más de cuarenta años, las mujeres recuperaron sus derechos, Bittori Zeberio y Arantxa Sorondo, dos mujeres abertzales, dos mujeres que amaban a  Euskadi y el euskera y tomaron una valiente doble decisión: participar en una candidatura política y hacerlo en puestos de cabecera, plenamente conscientes de que iban a tener que asumir un cargo público.” Y ha hecho hincapié en todas las dificultades que tuvieron que superar. “Rompieron moldes, techos de cristal, inercias del pasado demasiado interiorizadas por muchas mujeres de la época y decidieron aportar su conocimientos, que no eran pocos, en la construcción del nuevo presente de Amasa-Villabona en aquellos tiempos de ilusión y esperanza.  Fueron nuestras primera mujeres concejales y, en el caso de Arantxa, fue la primera mujer en participar en tareas de gobierno municipal con Karlos Etxenike como alcalde. A pesar de sus diferencias, ambas supieron entender la esencia del municipalismo en un pueblo pequeño como el nuestro y colaboraron sin descanso en esa búsqueda del bien colectivo.

También ha dicho que “Fueron las primeras y abrieron camino. Un camino por el que, afortunadamente, han transitado otras muchas  mujeres; un camino duro que había que compaginar con la vida laboral y familiar y que también con el rechazo de muchísimos hombres pero también de bastantes mujeres de aquel momento. Un camino fecundo que ha posibilitado que nuestro pueblo haya tenido varias alcaldesas: Maixabel Arrieta, Bakartxo Tejeria y, humildemente, yo misma. Por todo ello, pero fundamentalmente porque marcaron un rumbo con el cual todas y todos nos sentimos comprometidas, hoy queremos rendirles este pequeño homenaje a modo de reconocimiento en nombre de todas y todos los amasa-villabonatarras.”

Bittori y Arantxa demostraron que era cierta la frase de Mahatma que decía que “llamar sexo débil a las mujeres era una calumnia y sólo formaba parte de la injusticia que el hombre ejercía contra la mujer”. Demostraron que el municipalismo y la lucha por el bienestar de un pueblo no era sólo cosa de hombres. Y, seguramente, en su andadura como concejalas, demostraron que la política es menos agresiva y más eficaz si está protagonizada por mujeres.

¡Zorionak Arantxa y Bittori por toda la buena labor que habéis realizado por Amasa-Villabona!