Servicio especial de recogida de residuos en los establecimientos que generen orgánico en gran cantidad

Prentsaurreko organikoa

Este mediodía, Beatriz Unzue, alcaldesa de Amasa-Villabona, junto a Olatz Peón, alcaldesa de Tolosa, han dado a conocer en rueda de prensa la campaña que la Mancomunidad de Tolosaldea ha puesto en marcha para los establecimientos que generan residuos orgánicos en grandes cantidades.

La Mancomunidad de Tolosaldea, en su apuesta por la recogida diferenciada de residuos orgánicos, continúa con la puesta en marcha de la iniciativa dirigida a establecimientos dedicados al comercio, la hostelería, la educación, a residencias de ancianos, y sociedades gastronómicas; en definitiva, a los grandes generadores de residuos orgánicos de Villabona y Tolosa. La mancomunidad ofrecerá una ayuda consistente en un servicio especial de recogida del residuo orgánico en la puerta del establecimiento.

A través de una campaña que se pondrá en marcha el 5 de mayo, a lo largo de cuatro semanas se pretende reunir el mayor número de adhesiones, para lo cual los establecimientos de ambas localidades recibirán la visita de un par de educadores informando y recabando información sobre las necesidades de cada establecimiento. Así mismo en la página web de la mancomunidad se podrán resolver dudas, así como realizar la solicitud y recibir información adicional.

Este sistema, que ya está en marcha en otras localidades de la comarca, ofrecerá facilidades al usuario ya que la Mancomunidad distribuirá gratuitamente el tamaño de cubo y las bolsas compostables según sus necesidades y la recogida se realizará en la puerta del establecimiento 3 días a la semana a las 9:30 de la mañana. En las visitas se repartirá un tríptico en el que además de indicar los días de recogida para cada localidad, se aporta información sobre lo que se puede echar al orgánico y los beneficios que supone recoger así los residuos.

Con la correcta distribución y recogida del orgánico, además, reduciremos la cantidad de residuos que no se reciclan, con la ventaja que ello supone en nuestro medio ambiente y también en nuestra economía. Lo que durante un día fueron peladuras de fruta, restos de café o flores marchitas, los devolveremos a la tierra en forma de compost como abono que necesita para producir nuevos frutos. Uno de los gestos más sencillos a favor de la economía circular.