
El ayuntamiento sale al paso de las críticas vertidas por los organizadores del BEERTOKI
Hace varios meses, el ayuntamiento de Amasa-Villabona, tomó la decisión de trasladar a los bajos de la ikastola de Txermin las diferentes iniciativas de carácter gastronómico (comidas populares, degustación de bebidas etc.) organizadas por diferentes grupos sociales del municipio. La razón no era otra que el mantener en buenas condiciones de conservación un recinto cuyo uso prioritario es el desarrollo de las muchas actividades de pelota que se organizan en Villabona y que registran cada vez más alto nivel de participación.
En reunión mantenida el día 13 de marzo, la alcaldesa, reconociendo que un error administrativo había impedido dar la respuesta con mayor antelación, ofreció al grupo organizador toda la ayuda del ayuntamiento (servicios técnicos, brigada etc.) para habilitar el recinto de la ikastola a su evento. La respuesta del representante de BEERTOKI fue la siguiente: “no podemos porque nos vamos de vacaciones”. Sin comentarios.
En el pasado pleno del 21 de marzo, varios responsables de la organización del BEERTOKI, manifestaron su rechazo al cambio de ubicación del evento. La propuesta municipal de ofrecerles todo tipo de ayuda técnica, seguía en pie.
Varios días después, la alcaldesa Maite Izagirre se puso en contacto telefónicamente con uno de los organizadores para concertar una reunión. Ante su sorpresa, el responsable no pareció mostrar receptividad a la celebración del encuentro pero, finalmente, aceptó llamar a la alcaldesa.
La reunión se celebró el pasado lunes 26 de marzo de marzo a las 11.15 horas. En ella, dos miembros de BEERTOKI, que ni siquiera dieron sus nombres, escucharon los argumentos de los representantes municipales (necesidad de preservación del frontón Behar Zana, mejores condiciones de accesibilidad y seguridad en Txermin etc.) y una propuesta de oferta municipal para este año 2018 que mejoraba notablemente el planteamiento: costear la instalación de una carpa y ofrecer la ayuda de los técnicos municipales (aparejador, brigada etc.) para garantizar una buena instalación de la feria de cerveza artesanal en los bajos de la ikastola.
Escuchada la propuesta, BEERTOKI lanzó este órdago: “O frontón Behar Zana o nada”. Desde la parte municipal, se volvieron a exponer las razones del cambio de ubicación y, en ese momento, sin mediar palabra, los miembros de BEERTOKI se levantaron de la mesa y abandonaron la reunión. En dicha cita, que apenas duró 7 minutos, los organizadores volvieron a reiterar que “no se puede, porque nos vamos de vacaciones”. Nuevamente, sin comentarios.
Si esto no fuera suficiente irresponsabilidad, los delegados de la feria de cerveza acudieron a técnicos municipales solicitando, a sabiendas que era ilegal, que redactaran un permiso de celebración del BEERTOKI en el frontón Behar Zana, petición que, lógicamente, fue rechazada, ya que los técnicos no pueden otorgar ningún permiso a espaldas de las autoridades municipales.
Ante estas circunstancias de falta de seriedad y escasa vocación de acuerdo por parte de los organizadores de la feria, el ayuntamiento quiere manifestar a los organizadores que la oferta trasladada el pasado 26 de marzo es firme y también la disposición al diálogo.
Dialogar sí, pero no con órdagos y posturas de “todo o nada”. Hablar siempre pero desde el respeto a las instituciones. Decir que no hay tiempo porque “nos vamos de vacaciones” y dedicar horas y horas a arremeter contra el ayuntamiento con versiones de los hechos que no se ajustan a la verdad, no es mínimamente serio. Si hay actitud positiva y buena voluntad habrá acuerdo. Si lo que se buscan son otros objetivos, no habrá acuerdo.