La Diputación responde positivamente a la propuesta del Ayuntamiento
Con la correcta delimitación de la zona y la instalación de máquinas, se iniciaron el pasado martes las obras de ejecución del derribo de las columnas de hormigón del barrio de Agaraitz.
Los trabajos, que a última hora de la tarde ya habían finalizado, han sido llevados a cabo por trabajadores del Departamento de Infraestructuras Viarias de la Diputación Foral de Gipuzkoa y son el resultado de las conversaciones mantenidas por la alcaldesa Maite Izagirre con la Diputada Aintzane Oiarbide y con el Director de Gestión y Planificación de la institución guipuzcoana Mikel Uribetxeberria.
La obra que ha eliminado estos pilares, ha supuesto, en opinión de Maite Izagirre, un nuevo paso en la política de eficiencia de la gestión municipal y colaboración interinstitucional que se está desarrollando desde el equipo de gobierno: “No tenían ninguna razón de ser. La materialización de la rotonda de Agaraitz eliminó muchos de los problemas de seguridad vial que justificaron la construcción del paso elevado, y, hoy por hoy, estos pilares de hormigón eran un elemento que, además de no aportar absolutamente nada, tenían un importante componente antiestético; y no sólo eso, ante un eventual accidente de tráfico, que, afortunadamente no ha ocurrido, podrían haber generarado problemas añadidos” señala la alcaldesa.
Maite Izagirre, se felicita por la rapidez de los trabajos y expresa su agradecimiento a la Diputación Foral, por haber sido muy receptiva con la propuesta del ayuntamiento que permite que Amasa-Villabona tener una entrada más natural y con menos impacto visual.