Amasa-Villabona está trabajando en un plan de gestión de movilidad y el grupo ‘Gea21’ es el encargado del análisis previo para combinar las diferentes ideas. Sanz, responsable del análisis subrayó la importancia de tratar el tema en foros abiertos, pues «todos somos expertos en este tema». Sanz destacó el cambio que ha sufrido el trabajo de la movilidad, pues ahsta ahora sólo se basaba en el tráfico y ahora se ha comenzado a trabajar en conjunto, incorporando a peatones, ciclistas, transporte público… Además, la forma en que nos desplazamos afecta al medio ambiente, al tiempo, al coste… Es por ello que Amasa-Villabona está completando el diagnóstico propuesto por dicho grupo. La primera conclusión del diagnóstico es evidente, el vehículo con más presencia en el pueblo es el coche; ante ello, Sanz planteó dos preguntas: «¿Es posible cambiar esa realidad? y ¿queremos cambiarla?». Hoy por hoy, el centro local combina el comercio e industria con las residencias. En general, las distancias son cómodas para hacer a pie, exceptuando Amasa y Arratzain que quedaría fuera de esa comodidad. A pesar de esa característica, son varias las grandes infraestructuras ( autovía A-1, tren, carreteras generales…) y ello conlleva tantas oportunidades como obstáculos. A pesar de que la localidad es idónea para caminar e incluso en la comarca nos podríamos mover en bicicleta, así es cómo esta la proporción hoy día: %44 a pie / en bicicleta, % 46 en coche, %9 en transporte público; en cambio, para desplazarse al trabajo así queda: %78 coche / moto, %10 transporte público, %10 a pie y %2 en bicicleta. Así pues, es evidente que la tendencia cambia sobre todo al ir al trabajo. La moyoría de la gente se desplaza en coche y es por ello que el coche es el que obliga a la calle a ajustarse. En Amasa-Villabona hay 506 coches por cada mil habitantes, por encima de la media de Guipúzcoa y de la Comunidad Europea; y entre los que tienen edad para conducir el %60 lo hace. Analizado esto, la pregunta planteada por Sanz es: «¿En Villabona se respetan los derechos de movilidad del %40 restante?» y otro punto que puede ayudar a responder a la primera pregunta: «¿Dejarías a tu niño o niña de 7 años andar solo sin miedo?». En Amasa-Villabona tenemos caso 3000 coches, y teniendo en cuenta que los coches están parados durante el %96 del tiempo, el aparcamiento es un problema tan importante como la circulación. Para aparcar todos loc coches en de la localidad se necesitaría un espacio de 75.000 m2 (lo cual equivale a todo el centro urbano). En concreto, ahora son cuatro zonas en las que el número de coches aparcados supera la capacidad.
Se ha hecho un gran trabajo para recuperar el espacio público, pero Sanz afirma por experiencia que crear instalaciones peatonales no es suficiente, pues es necesario limitar el tráfico de coches para cerciorar la seguridad de los viandantes. Por ejemplo, la calle Nueva es una carretera, a pesar de que el prototipo ideal para el publo es de a pie (por la comodidad de distancias cortas). Es momento para plantearse qué es lo que se quiere: una carretera en el centro urbano o un centro urbano adaptado para que pasen coches. Al finalizar la reunión, se trató de identificar los puntos peligrosos o más flojos en cuanto a movilidad, con la ayuda de los y las vecinas presentes. El trabajo para el plan de movilidad sequirá en septiembre, así que cualquiera que tenga alguna preocupación sobre el tema puede hacerlo saber escribiendo a komunikazioa@villabona.net.